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viernes, 30 de mayo de 2008

Policía Técnica

Hoy viernes a las 12 hs. me desplazaba por Av. Italia rumbo al este, al llegar próximo al cruce con Av. Luis Alberto de Herrera, el tránsito estaba muy lento, ya que había un accidente, un choque entre un auto y una moto, contra la acera sur este, justo donde ingresan los vehículos a Av. Italia.
A las 17 hs. pasé nuevamente por allí y todavía estaba la moto y el auto, en la misma posición, con dos policías atrás cortando el tránsito, supongo esperando la llegada de la Policía Técnica.
Con la dificultad de desplazamiento, producto de la aberrante concepción en otros tiempos de nuestra ciudad, con la incapacidad de las autoridades municipales, de realizar los cambios a tiempo y además los pocos que se hacen con un muy mal criterio, hay que sumarle la lentitud con la que se atiende este tipo de accidentes.
Recuerdo hace un tiempo, un accidente en la mañana, atrás de las canteras del Parque Rodó, donde un auto volcó y una pequeña niña que viajaba en él, salió despedida y fue aplastada por el coche, luego del mediodía, la niña yacía todavía tirada cubierta sobre el pavimento y su abuelo clamaba para que le entregaran a su nieta, mientras esperaba la Policía Técnica.
Creo que las cosas en el Ministerio del Interior fallan por todos lados.

domingo, 13 de abril de 2008

Seguro Obligatorio

Uno no deja de salir del asombro, cuando vemos la lentitud con la que se procesan temas tan importantes como el Seguro Obligatorio para todos los vehículos que circulan en el Uruguay. Parece que nuestros legisladores carecen de sentido común, porque estar discutiendo si el seguro debe afectar a las motos, a los ciclomotores o no, es de locos. Más del 50 % de las personas fallecidas en accidentes de tránsito en Montevideo, se desplazaban en motos o ciclomotores.
Discuten si el seguro no afecta el derecho al trabajo, porque por ejemplo los vehículos de los feriantes a veces no son asegurables.
Y donde estudian el derecho de la gente de trabajo, que tiene sus vehículos en condiciones, que tiene el seguro al día, que muchas veces pierden el trabajo por ser más caros que su competencia, la que no paga nada, entre ello el seguro. Que pasa con la gente de trabajo que depende de su vehículo y lo choca esta gente que carece de seguro.
Que pasa con la gente que lo atropella una moto, un camión de feriante o cualquier otro vehículo sin seguro.
Hay que definir algo muy sencillo y drástico, quién no pueda pagar un seguro contra terceros, no puede circular bajo ningún concepto. No hay discusión al respecto, sino parejo para todos, no pagamos más los seguros y el Estado se hace cargo de las reclamaciones, igualmente al final siempre terminamos pagando los contribuyentes. Eso sí, aprovechemos para eliminar un poco de Diputados y Senadores, 130 sueldos de gente que le encanta hablar mucho y no son capaces de definir temas sin medir sus réditos políticos.
Parece que no entendemos que lo más sagrado que tenemos es la vida y hay que respetarla. Los vehículos que no estén en condiciones reglamentarias no se pueden asegurar, por tanto no pueden circular. Lamentablemente no pueden resolver el tema de las patentes, tenemos pedazos de vehículos circulando por las rutas, chapas cruzadas que hace años no pagan nada, decenas de delincuentes en cada asentamiento que sale de la cárcel y compra un auto sin papeles. Es un caos, lástima que la gente no castigue esta mala gestión cuando tiene el poder a través de las urnas. Tal vez es tema es que todos son malos, lo cierto es que si a usted le atropellan su hijo, ninguno va a venir a ver si necesita algo.

Los Presos también se casan en el Registro Civil

Hace pocos días fui a un casamiento en el Registro Civil de la calle Sarandí, cuando estando en la oficina del primer piso, miro hacia la peatonal y se estaba deteniendo una camioneta de la policía, de la que bajan tres uniformados Coraceros con un hombre con sus manos esposadas en su espalda.
Minutos después mientras a mi amigo le tiraban arroz en la puerta del Registro, salen otras personas, que también tiran arroz, pero en este caso al sujeto esposado y en particular a los Coraceros, con un poco de saña.
Ahora yo me pregunto, a diario oímos que hay pocos funcionarios para proteger a los Ciudadanos ante la creciente inseguridad, pero me encuentro ante una escena en la que se destina un vehículo, más tres funcionarios, para que se case un reo.
En que parte de los Derechos Humanos exige que se le permita casar a una persona que se encuentra presa, a mi entender es un derecho que se pierde.
Si a esto le sumamos el tiempo que se invierte de personal policial en encuentros sexuales matrimoniales de los reclusos, más los casos en que ambos integrantes de la pareja están reclusos y hay que trasladar a uno para que visite al otro, disfrutando de un nidito de amor enrejado.
La plata para toda esta movida sale de los impuestos, esos que cada día suben más o se reinventan, o sea los que pagan los Ciudadanos, por recibir cada día menos protección y los niños malos entran y salen, comen, se casan y tienen sexo, ah y las reclusas crían sus niños en la cárcel también.

domingo, 23 de marzo de 2008

Premios Comprados

El año pasado me llega un e-mail de Perú, del Consejo Iberoamericano en Honor a la Excelencia Educativa en el que se me informaba que mi centro de estudios CECATEC había sido nominado para recibir el Premio Iberoamericano a la Excelencia Educativa 2006.
Fue una linda sorpresa porque uno se rompe el alma todo el año, dictando cursos por todo el país y es estimulante recibir un reconocimiento, igualmente me llamaba la atención y me preguntaba como me habían elegido a mí.
Recuerdo que le re-envié el correo a todos mis contactos, porque lo quería compartir.
Esa semana luego llamé a Perú y hablé con la secretaria del Consejo, pregunté como habían llegado a mi y me contestaron que hacían un relevamiento de las instituciones y las recomendaciones que de ellas tenían, que me enviaban por correo los detalles para recibir el premio, el que se entregaría el la ciudad de Córdoba en Argentina.
En el correo que recibí, se me indicaban los detalles del evento, solicitaban mi confirmación de aceptación del premio y me indicaban los números de cuenta a los que debía enviar US$ 1.500.- Dólares americanos un mil quinientos.
Acá estaba el gato encerrado, en realidad me tenía que comprar mi Premio Iberoamericano a la Excelencia Educativa 2006.-
Me sorprende este tipo de situaciones y como una institución de nuestro país, publica esta semana haber recibido por segundo año consecutivo 2006 y 2007, este Premio Iberoamericano a la Excelencia Educativa.
Les reitero el nombre porque me parece que también hay gato encerrado.